Aprender a leer y escribir no es una tarea fácil ni automática, y mucho menos innata. Se trata de un extraordinario invento cultural que obligó a nuestro cerebro a adaptarse y transformó profundamente nuestra humanidad y nuestro destino como especie. Mientras que el cerebro infantil está preparado de manera natural para el lenguaje hablado —y activa desde muy temprano circuitos neuronales similares a los de los adultos—, la lectoescritura no cuenta con ese mismo soporte biológico. Con apenas unos cinco mil años de historia, leer y escribir son habilidades demasiado recientes como para que el cerebro haya desarrollado estructuras específicas para ellas. Por eso aprender a leer y escribir supone un auténtico reto biológico: exige reorganizar y adaptar redes neuronales preexistentes para cumplir funciones nuevas.
A diferencia del lenguaje oral, que emerge de forma espontánea en un entorno rico en habla, la lectura y la escritura deben aprenderse y entrenarse de manera deliberada, lo que explica el enorme tiempo y esfuerzo que su adquisición requiere. Porque leer y escribir es la puerta de entrada al pensamiento crítico y a la imaginación creativa, Víctor Cerrudo y Joaquim Valls ponen en nuestras manos Enseñar leer y escribir para aprender a pensar y crear, una propuesta innovadora y funcional para facilitar la enseñanza de la lectoescritura y potenciar la inteligencia y despertar el talento. Si la educación aspira a desarrollar el potencial humano, necesitamos aulas y hogares donde se lea con atención y se escriba con seriedad, porque en ese esfuerzo se abre el espacio en el que nacen las mejores intuiciones, los matices más sutiles y las verdaderas novedades del pensamiento.
Es aquí donde nace la verdadera utilidad de Enseñar leer y escribir para aprender a pensar y crear, un completo manual que, apoyado en la neurociencia, la psicología cognitiva y en la amplia experiencia docente de los autores, muestra cómo la repetición inteligente, la automatización y el entrenamiento de determinados hábitos mentales permiten aprender mejor, pensar con mayor profundidad y desarrollar la creatividad. La comprensión, el pensamiento crítico y la creatividad no surgen antes, sino después del aprendizaje de la lectoescritura. Por ello, Víctor Cerrudo y Joaquim Valls, sostienen que aprender a leer y a escribir sigue siendo una herramienta insustituible para la reflexión, el aprendizaje y la producción de nuevo conocimiento; porque sin esas capacidades el resto del edificio educativo se desploma.
Cada minuto dedicado a que un niño lea mejor y escriba con más claridad es un capital que se multiplica en todas las demás áreas de su aprendizaje y de su vida.Factores que favorecen la fluidez lectora El historial lector de una persona va a influir en cómo se desarrollará la fluidez lectora.
Es indudable que un niño cuya familia haya leído cuentos desde pequeño y que haya sido animado a leer tendrá más probabilidades de desarrollar una mejor fluidez lectora. Algunos componentes que deben acompañar a los futuros lectores son los siguientes:
— Lectura temprana por parte de la familia.
— Estimulación lectora con diferentes tipos de lectura.
— Escucha activa de cuentos.
— Juegos con las palabras de las lecturas.
Formato de texto
— Se recomienda el uso de fuentes de palo seco, como la Arial o la Verdana. Los ribetes decorativos de las letras impresas pueden provocar dificultades en su lectura. — El tamaño de la letra debe ser de 14 puntos, espaciando Las líneas y las palabras para evitar aglomeraciones.
— Es recomendable evitar el blanco sobre negro, prefiriendo fondos anaranjados o beige.
Texto interno
— Se pueden marcar las palabras para destacarlas y mostrar lo esencial del texto.
— La simplificación del texto y el uso de estructuras y vocabulario sencillo mejoran la fluidez lectora.
Tecnología
En el caso de que haya dificultades lectoras, es recomendable el uso de programas de conversión de voz a texto.
Dificultades en la fluidez lectora
El problema surge cuando tenemos niños que, pese a una instrucción completa y planificada, no consiguen avanzar en el primer ciclo de Primaria (6-8 años). Un grupo reducido de nuestro alumnado no consigue despegar durante el primer curso de la etapa obligatoria. La razón es multidimensional.
— No han optado a una escolarización.
— Escasa estimulación en casa.
— Futuros problemas subyacentes provocados por la dislexia no diagnosticada.
— Disminución en el rendimiento de habilidades básicas,tales como la memoria auditiva. El desempeño del alumnado al entrar en el mundo de la lectoescritura depende de tres pilares críticos cuyo nivel de desarrollo afecta a la fluidez lectora:
— Dificultades en el procesamiento fonológico: dificultan convertir los signos gráficos en sonidos. Esto obliga a dedicar muchos recursos cognitivos a la decodificación y sobrecarga la memoria de trabajo. Como consecuencia, disminuyen los recursos disponibles para comprender y memorizar lo leído. Además, una decodificación lenta afecta a la fluidez y hace que la lectura sea poco eficaz.
— El escaso vocabulario ya que constituye el principal indicador del desarrollo de la comprensión lectora. Necesitamos conocer más del 90 % de las palabras para comprender un texto según los estudios de Hu y Nation.
— La activación de los conocimientos previos. Para poder leer y comprender un texto, debemos tener una serie de adquisicionesque permitan conectar las palabras leídas con las ideas transmitidas en el párrafo. Para poder comprender un texto, debemos conocer las informaciones básicas reflejadas en el texto. A lo largo del libro se recogen las claves para estimular los pilares clave y prevenir dificultades en la fluidez lectora.
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