Mr. Destino, gran malabarista, aprendiz y profesor de la vida, es un joven defensor de las 3-P: Paciencia, Perseverancia y Práctica. Así, malabar tras malabar, risa tras risa, reto tras reto, acabará demostrando que dentro de cada uno de nosotros hay un niño que siempre quiso ser artista.