La Fundación Solomon R. Guggenheim ha presentado una demanda en la Corte Suprema del Estado de Nueva York contra Lawrence Jay Handler y Wendy Cohen Handler, residentes de Massachusetts, a quienes acusa de poseer ilegalmente la pintura Femme dans un fauteuil (1918) de Pablo Picasso, robada hace más de seis décadas. La obra, un pequeño óleo de 34 x 27 centímetros, desapareció el 5 de febrero de 1961 del edificio de la Unión de Estudiantes de la Universidad de Pittsburgh, donde se encontraba en préstamo para una exposición del semestre otoñal y que debía ser devuelta al museo ese mismo mes. La policía de Pittsburgh y el FBI investigaron el caso sin éxito, a pesar de los avisos a instituciones de toda Norteamérica y una recompensa ofrecida.
El Guggenheim adquirió la pintura en 1936 de la galería Zwemmer de Londres. Picasso la creó durante su luna de miel con su primera esposa, la bailarina Olga Khokhlova, cerca de Biarritz. Según la denuncia, los Handler compraron la obra en 1999 a la desaparecida galería Beadleston Fine Art en Manhattan, casi cuatro décadas después del robo. La pintura reapareció en julio de 2023, cuando una investigadora de Christie's que la examinaba para una venta privada contactó al museo, al notar la procedencia del Guggenheim en el catálogo razonado de Picasso editado por Christian Zervos. El museo exige la devolución de la obra y una compensación de entre $3,5 y $5 millones de dólares, según una presentación judicial del 13 de agosto.
La institución asegura que envió una carta formal exigiendo la devolución en agosto de 2023, pero los Handler se negaron, y la pintura ha permanecido en Christie's desde entonces. Las partes intentaron resolver el conflicto extrajudicialmente durante casi tres años, sin éxito. La demanda no especifica si los Handler o la galería Beadleston conocían la procedencia ilícita de la obra al momento de la compra. El valor de la pintura en 1961 se estimaba entre $10 mil y $60 mil dólares, pero hoy podría alcanzar millones.
El caso tiene un precedente en una disputa similar que involucró al Guggenheim a finales de la década de 1980, cuando el museo demandó para recuperar un gouache de Marc Chagall robado por un empleado de correos y vendido a una pareja en una galería de Madison Avenue. La corte permitió que el caso siguiera adelante en una decisión de 1991 que estableció a Nueva York como un estado favorable para los legítimos propietarios que buscan recuperar obras de arte robadas, incluso cuando han sido compradas de buena fe. El conflicto se resolvió en 1993. En la presente disputa, el Guggenheim argumenta que mantiene la titularidad de la obra, ya que el pago del seguro realizado por Chubb tras el robo fue reembolsado por el museo a finales de 2023, y la aseguradora confirmó que el título fue restaurado al museo. La demanda también nombra a dos individuos no identificados como posibles interesados en la pintura. Se espera que el caso avance en los tribunales, y la decisión podría tener implicaciones significativas para la recuperación de obras de arte robadas y los derechos de los compradores de buena fe.
El museo confía en recuperar la pintura y que se haga justicia en un caso que ha permanecido sin resolver durante más de sesenta años. Los Handler no han respondido públicamente a la demanda, y se desconoce si la obra ha sido devuelta al museo o si permanece en custodia de Christie's. La comunidad artística sigue de cerca este caso, que podría sentar un precedente importante en la lucha contra el tráfico ilícito de obras de arte y la protección del patrimonio cultural.