El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el norte de Colombia el pasado 10 de agosto ha dejado una devastadora estela en la infraestructura cultural de la región del Eje Cafetero. El Museo de Arte de Pereira, la principal institución artística de los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío, ha sufrido daños que, según el curador Alejandro Garcés, obligarán a una «demolición casi total», conservando únicamente el esqueleto estructural del edificio. El museo, que albergaba más de 530 obras de arte contemporáneo, incluyendo piezas de Jesús Rafael Soto, Olga de Amaral y Beatriz González, permanece cerrado al público. Aunque no se registraron víctimas en el recinto, el diagnóstico de los ingenieros determinó que el edificio no es habitable. Garcés señaló que, mientras se define el plan de reconstrucción, el equipo se encuentra abocado a «salvar las obras» que conforman la colección, las cuales serán trasladadas a Medellín y Bogotá para su protección.
El terremoto, cuyo epicentro se localizó a 64 kilómetros de profundidad, afectó gravemente a las ciudades de Pereira y Manizales, que concentran más de la mitad de las víctimas mortales reportadas hasta el momento. Además del Museo de Arte de Pereira, otros 13 museos han sufrido daños, según confirmó Libardo Díaz, director del Museo Rayo en Roldanillo. Entre las instituciones más afectadas se encuentra el Teatro Santiago Londoño Londoño, el teatro municipal más emblemático de Pereira, que según Alejandro Hincapié, jefe de Escenarios y Bienes Culturales, «sufrió pérdida total» debido a que las vigas y columnas no resistieron el sismo. El teatro, que estaba inmerso en el centro comercial Fiducentro, también afectado, requerirá una demolición completa. El Centro Cultural Lucy Tejada, que atiende a más de 14 mil estudiantes en programas de formación artística, también sufrió daños estructurales, aunque no será demolido por completo, su mampostería y paredes deberán ser reconstruidas.
La emergencia cultural se suma a la crisis humanitaria que enfrenta la región, donde los equipos de rescate trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes entre los escombros. La incertidumbre se agrava ante el reciente cambio de gobierno en Colombia, con la llegada al poder del presidente de ultraderecha Abelardo de la Espriella, quien ha propuesto un recorte del gasto público del 40%. Aunque el Ministerio de las Culturas, Artes y Saberes ha mostrado una respuesta rápida y solidaria, el director del programa de Fortalecimiento de Museos, Luis Carlos Manjarrés, acaba de dejar su cargo, lo que genera dudas sobre la continuidad del apoyo estatal. María Paz Gaviria Muñoz, exdirectora de ArtBo y oriunda de Pereira, destacó que el museo «ha sido clave para la descentralización de las artes en el país, más allá de Bogotá, Medellín y Cali», y advirtió que la reconstrucción requerirá «fondos muy sustanciales».
Pese al panorama desolador, las autoridades locales y los gestores culturales han comenzado a organizar la respuesta. La Caja de Compensación Comfamiliar ha convertido la Academia Superior de Artes en una clínica provisional para atender a los afectados. Mauricio Ramírez, gestor cultural de la Cámara de Comercio de Pereira, informó que su sede también sufrió daños y que la agenda cultural ha quedado suspendida. Rosa Ángel, miembro de la junta directiva del Museo de Arte de Pereira, subrayó la importancia de luchar por la reconstrucción de la infraestructura cultural, porque «la cultura es el cemento que nos mantiene unidos como sociedad».
A medida que la región inicia un largo proceso de recuperación, la comunidad artística colombiana y el gobierno deberán enfrentar el desafío de reconstruir los espacios culturales que han sido pilares de la identidad regional, en medio de un contexto de limitaciones presupuestarias y de una emergencia humanitaria que exige priorizar las vidas humanas. La recuperación del patrimonio cultural del Eje Cafetero se perfila como un proceso complejo y costoso, pero necesario para preservar la memoria y la cohesión social de una región que ha sido duramente golpeada por el sismo más devastador del siglo en Colombia. La solidaridad de la comunidad y la cooperación entre el sector público, privado y la sociedad civil serán fundamentales para reconstruir no solo los edificios, sino también el tejido cultural que los sustentaba. El Museo de Arte de Pereira, con su colección de 530 obras, es un símbolo de la resistencia cultural que, a pesar de las adversidades, buscará renacer de sus escombros y volver a abrir sus puertas al público, reafirmando su papel como un espacio de encuentro y reflexión para las generaciones futuras.