Los ataques rusos han dañado o destruido 1.990 sitios del patrimonio cultural y 2.625 instalaciones de infraestructura cultural en Ucrania hasta julio de 2026, según anunció el Ministerio de Cultura ucraniano la semana pasada. En el último mes, las pérdidas documentadas aumentaron en 90 sitios, incluyendo 49 instalaciones culturales y 41 sitios patrimoniales. Entre los sitios afectados hay 192 de importancia nacional, 1,605 de importancia local y 193 de nueva identificación. Las regiones más golpeadas son Kharkiv (358), Kherson (303), Kyiv (272), Donetsk (229) y Odesa (211). La ministra Tetyana Berezhna afirmó que «Rusia libra una guerra sistemática contra la cultura ucraniana para borrar nuestra identidad».

Las instalaciones culturales dañadas incluyen mil 300 centros comunitarios (283 destruidos), 906 bibliotecas (228 destruidas), 196 instituciones de educación artística (25 destruidas), 141 museos y galerías (20 destruidos), 56 teatros y filarmónicas (4 destruidos), 13 parques y zoológicos, 9 reservas, 3 circos y un estudio de cine. Los ataques también han afectado sitios UNESCO como el Centro Histórico de Odesa. En julio, se registraron nuevos ataques en Kyiv, Sumy, Kharkiv y Zaporizhzhia, alcanzando sitios ya dañados previamente.

Entre los casos más graves destacan el Museo Nacional de Chernóbil, que perdió el 40% de sus artefactos en un bombardeo de mayo, y el Museo Nacional de Arte de Ucrania, que sufrió graves daños estructurales la misma noche. En junio, un misil atravesó el techo del Museo de Arte de Kharkiv, hiriendo a varias personas. UNESCO ha condenado los ataques contra «propiedades culturales» y ha verificado 545 sitios dañados en Ucrania.

La ocupación de Luhansk y partes de Zaporizhzhia, Donetsk y Kherson impide conocer la magnitud total de los daños. Las autoridades ucranianas continúan documentando pérdidas y movilizando recursos para la restauración. La comunidad internacional ha condenado la destrucción sistemática de la cultura ucraniana, que forma parte de una estrategia de borrado de identidad nacional. La recuperación requerirá cooperación internacional y un compromiso a largo plazo para preservar el patrimonio cultural del país.