La Policía Civil de São Paulo recuperó el jueves, 13 de agosto de 2026, ocho grabados del artista francés Henri Matisse que habían sido robados en diciembre de 2025 de la Biblioteca Mário de Andrade, en el centro de la capital paulista. Las obras, valoradas en más de 1 millón de reales, pertenecen a la serie Jazz, un conjunto de veinte composiciones creadas por Matisse entre 1943 y 1947 mediante la técnica de recortes de papel de colores. Fueron encontradas en un apartamento en São Bernardo do Campo, en la región metropolitana, junto a un arma de fuego, y un hombre identificado como João Paulo Linhares de Araújo fue detenido por receptación y posesión ilegal de arma. Según las autoridades, el detenido guardaba las piezas para el líder del robo, que se encuentra preso desde abril. Sin embargo, las cinco ilustraciones de Cândido Portinari que también fueron sustraídas en el asalto aún no han sido localizadas.

El robo ocurrió el 7 de diciembre de 2025, en el último día de la exposición Do livro ao museu: MAM São Paulo e a Biblioteca Mário de Andrade, una colaboración entre la biblioteca y el Museo de Arte Moderno de São Paulo. Dos hombres armados ingresaron por la entrada principal, redujeron a un vigilante y a un matrimonio de edad avanzada que visitaba la muestra, y en pocos minutos sustrajeron las trece obras (ocho de Matisse y cinco de Portinari) colocándolas en una bolsa de lona antes de huir hacia el metro. Las obras recuperadas incluyen piezas como Le ClownLe CirqueMonsieur Loyal y Le Cowboy, que han sido devueltas a la biblioteca, cuya seguridad fue reforzada tras el incidente. Las cinco ilustraciones de Portinari, realizadas para una edición especial del romance Menino de Engenho de José Lins do Rego, permanecen desaparecidas y la policía sospecha que ya hayan sido vendidas en el mercado paralelo.

Las investigaciones apuntan a una banda especializada en el robo de obras de arte, que las autoridades han ido desarticulando desde diciembre. Dos hombres y una mujer fueron detenidos ese mes gracias al análisis de las cámaras de seguridad de la zona. En abril, una operación de la Policía Federal en Río de Janeiro resultó en la detención de dos sospechosos más durante un intento de robo distinto, entre ellos Laéssio Rodrigues de Oliveira, de 53 años, identificado como el líder del asalto a la biblioteca. Fue a partir de la información reunida en esa detención, que incluyó allanamientos en propiedades vinculadas al grupo en São Paulo, São Bernardo do Campo, Diadema y Río de Janeiro, que la policía llegó al escondite de las grabados. Las autoridades continúan investigando el paradero de las obras de Portinari y no descartan nuevas detenciones.

El caso se suma a una serie de robos de alto perfil contra instituciones culturales en Brasil, donde colecciones de acceso público han sido blanco recurrente de bandas que han demostrado capacidad para identificar, valorar y sustraer rápidamente piezas de valor histórico específico, como grabados raros de libros de artista. A diferencia de pinturas únicas y ampliamente documentadas, estas obras son más difíciles de rastrear en el mercado clandestino. La recuperación de los ocho grabados de Matisse representa un avance significativo en la investigación, aunque la búsqueda de las piezas de Portinari continúa. La Policía Civil de São Paulo mantiene abierta la investigación y ha solicitado la colaboración de la comunidad para localizar las obras aún desaparecidas.

La Biblioteca Mário de Andrade, que ha reforzado sus medidas de seguridad, espera la pronta recuperación de las ilustraciones de Portinari, que forman parte del patrimonio cultural brasileño. El caso también ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las instituciones culturales frente al crimen organizado especializado, y ha generado un debate sobre la necesidad de mejorar los sistemas de protección y vigilancia en museos y bibliotecas de todo el país. Las autoridades han reiterado su compromiso de continuar investigando y de combatir el tráfico ilícito de bienes culturales, que representa una amenaza para la preservación de la memoria histórica y artística de Brasil. Se espera que, con el avance de las investigaciones, se pueda recuperar el resto de las obras sustraídas y que los responsables sean llevados ante la justicia. Mientras tanto, la comunidad artística y cultural brasileña ha manifestado su alivio por la recuperación de las obras de Matisse, pero mantiene la esperanza de que las piezas de Portinari también puedan ser encontradas pronto.