El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha reconocido en Buenos Aires la labor de la emigración asturiana para transmitir Asturias “de generación en generación”, durante su visita al Centro Asturiano Cangas del Narcea, uno de los principales referentes de la colectividad asturiana en Argentina. En su intervención, ha agradecido el compromiso de quienes han mantenido vivo el vínculo con la comunidad autónoma a lo largo de más de un siglo de historia.

El jefe del Ejecutivo autonómico ha aprovechado el encuentro para pedir disculpas por no haber podido realizar la visita prevista el pasado año. “Lo primero que he tenido que hacer es pedir disculpas”, ha señalado, antes de explicar que había querido que este centro fuera la primera parada de su recorrido institucional en Argentina como forma de saldar ese compromiso pendiente con la colectividad asturiana.

Durante su intervención, Barbón ha destacado el simbolismo de que el V Congreso Mundial de Asturias se celebre por primera vez fuera del Principado y ha subrayado la relevancia de que Buenos Aires haya sido la ciudad elegida para acoger este encuentro. Según ha afirmado, la cita constituye una oportunidad única para reflexionar sobre el futuro de las comunidades asturianas y la labor que deben desempeñar las nuevas generaciones en su continuidad.

En este sentido, el presidente ha puesto en valor la labor desarrollada por el Centro Asturiano Cangas del Narcea para conservar y difundir las tradiciones asturianas. Así, ha agradecido el esfuerzo realizado para promover el bolo celta y ha destacado la implicación de la juventud en estas actividades. “Lo que hacéis vosotros y vosotras es mantener viva la vinculación con la tierra”, ha afirmado, al tiempo que ha resaltado la capacidad de la colectividad para conservar intacto el sentimiento de pertenencia a Asturias entre hijos, nietos y bisnietos de emigrantes.

Barbón también ha reivindicado la importancia histórica de los centros asturianos como espacios de encuentro y cohesión. A su juicio, estas entidades han permitido que miles de personas hayan podido mantener sus raíces y sus vínculos culturales a pesar de la distancia. “No habéis perdido ni un ápice, todo lo contrario”, ha señalado al referirse a la forma en que la identidad asturiana se ha preservado y transmitido a lo largo de las generaciones.

En otro momento de su intervención, el presidente ha defendido el reconocimiento de la emigración como parte fundamental de la realidad asturiana. “Somos una tierra por naturaleza migrante”, ha afirmado, para recordar después la experiencia migratoria de numerosas familias asturianas, incluida la suya. Asimismo, ha reiterado su apoyo al acceso a la nacionalidad por parte de los descendientes de asturianos y ha considerado que la participación de la emigración en la vida pública constituye una cuestión de justicia.

Finalmente, Barbón ha expresado su “profundo respeto” hacia Argentina por haber acogido a generaciones de asturianos y asturianas y ha agradecido la importancia del país en la historia de la emigración. El presidente ha concluido el acto con un mensaje de agradecimiento a la colectividad por mantener vivo el compromiso con Asturias y por seguir fortaleciendo, desde la distancia, los lazos que unen a ambas orillas del Atlántico.