El Colegio de Administradores de Fincas del Principado de Asturias alerta de las crecientes dificultades que están encontrando las comunidades de propietarios para ejecutar reparaciones y trabajos de mantenimiento en sus edificios. 

La falta de profesionales cualificados, la elevada carga de trabajo de numerosas empresas y, en determinados casos, las demoras en la gestión de siniestros por parte de las compañías aseguradoras están provocando que algunas reparaciones se retrasen durante meses y que, en determinados casos, los plazos de espera superen el año. 

El Colegio considera que se trata de una situación que está afectando de forma generalizada a las comunidades de propietarios y que está dificultando especialmente la atención de determinadas reparaciones que requieren la intervención de profesionales especializados. 

Entre los trabajos afectados se encuentran actuaciones relacionadas con fontanería, electricidad, albañilería, pintura, cubiertas, fachadas, bajantes y otras instalaciones y elementos comunes de los edificios. 

Esta situación no es nueva. Ya en 2023, desde el sector de la construcción asturiano se venía alertando de la falta de profesionales y de las dificultades para garantizar el necesario relevo generacional. 

Tres años después, el problema persiste. Los últimos datos conocidos de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC-Asprocon) cifran en unos 8.000 los trabajadores que serían necesarios para cubrir las necesidades actuales del sector de la construcción en Asturias.

Según los datos difundidos en agosto de 2026, correspondientes al mes de junio, Asturias contaba con 12.248 trabajadores vinculados al convenio de construcción y obras públicas y 28.129 trabajadores en total vinculados al sector, incluyendo trabajadores sujetos a otros convenios y autónomos. 

La propia patronal asturiana ha venido señalando además que la escasez de profesionales afecta a distintos niveles y categorías, desde trabajadores de obra hasta perfiles técnicos, lo que pone de manifiesto que se trata de un problema estructural que condiciona la capacidad de respuesta del sector. 

Para el presidente del Colegio, Anselmo Gómez, esta situación está teniendo un impacto directo en la gestión diaria de las comunidades. 

“Los administradores de fincas somos los primeros interesados en que cualquier incidencia se resuelva lo antes posible. Nuestra obligación es gestionar la incidencia, buscar profesionales, solicitar presupuestos, coordinar las actuaciones y hacer un seguimiento hasta su resolución. El problema es que, en estos momentos, encontrar empresas y profesionales disponibles está resultando cada vez más complicado”.

Los retrasos no afectan únicamente a grandes obras o actuaciones de rehabilitación, sino también a pequeñas reparaciones que forman parte del mantenimiento habitual de cualquier edificio. La falta de profesionales cualificados es un problema que afecta al conjunto de los sectores de la construcción, las instalaciones y el mantenimiento. 

“El mantenimiento de un edificio no puede esperar indefinidamente. Es necesario que existan profesionales suficientes para atender tanto las reparaciones urgentes como las actuaciones de conservación. Esta situación debe servir también para poner el foco en la necesidad de favorecer la formación y la incorporación de nuevos profesionales a determinados oficios”, apunta Anselmo Gómez. 

El Colegio destaca la necesidad de que propietarios, profesionales, empresas, compañías aseguradoras y administradores de fincas sean conscientes de esta situación y colaboren para mejorar los tiempos de respuesta y garantizar el adecuado mantenimiento de los edificios.