En los años noventa, Mar Flores acaparó cientos de portadas de revistas, noticias de periódicos y horas y horas de tertulias de radio y televisión. ¿Los motivos? Por encima de su belleza o su trabajo como modelo, actriz y presentadora se priorizaron sus relaciones sentimentales: era una mujer joven y guapa que salió con algunos hombres muy conocidos.
A la sombra del escándalo, fue vapuleada y acosada por todo un país que aún vivía bajo códigos machistas muy enraizados. Nadie se puso en su lugar. Nadie vio a la hija, a la hermana, a la madre, a la amiga. Nadie vio a Mar, nadie la escuchó.
Por eso ahora, muchos años después, con una trayectoria profesional y personal consolidada y coherente, Mar saca a flote a la mujer, la misma que sufrió la tiranía de una sociedad nada benévola con el género femenino. A través de sus experiencias, jamás antes escuchadas y contadas en primera persona, descubriremos a la mujer que calló sin otorgar y sufrió un acoso despiadado.
Con la perspectiva del tiempo, por fin, ha decidido contar cómo sobrevivió al personaje y por qué aquellas vivencias, muchas de ellas demoledoras, la convirtieron en la persona resolutiva, resiliente, congruente y conciliadora que es hoy.
En los años noventa, Mar Flores acaparó cientos de portadas de revistas, noticias de periódicos y horas y horas de tertulias de radio y televisión. ¿Los motivos? Por encima de su belleza o su trabajo como modelo, actriz y presentadora se priorizaron sus relaciones sentimentales: era una mujer joven y guapa que salió con algunos hombres muy conocidos. A la sombra del escándalo, fue vapuleada y acosada por todo un país que aún vivía bajo códigos machistas muy enraizados. Nadie se puso en su lugar. Nadie vio a la hija, a la hermana, a la madre, a la amiga. Nadie vio a Mar, nadie la escuchó. Por eso ahora, muchos años después, con una trayectoria profesional y personal consolidada y coherente, Mar saca a flote a la mujer, la misma que sufrió la tiranía de una sociedad nada benévola con el género femenino. A través de sus experiencias, jamás antes escuchadas y contadas en primera persona, descubriremos a la mujer que calló sin otorgar y sufrió un acoso despiadado. Con la perspectiva del tiempo, por fin, ha decidido contar cómo sobrevivió al personaje y por qué aquellas vivencias, muchas de ellas demoledoras, la convirtieron en la persona resolutiva, resiliente, congruente y conciliadora que es hoy.
MAR FLORES HA DICHO…
Uno de los objetivos al decidir escribir este libro es destacar que la resiliencia, o el poder de resurgir de tus propias cenizas, es un valor para la vida que debería venirnos dado de serie. Me he caído mil veces y me he levantado y reinventado otras tantas. He sobrevivido, como tantas otras mujeres, a una sociedad machista, la de las décadas de los ochenta y los noventa, a prejuicios salvajes y desgarradores, incluso proferidos por mujeres. Nadie me ha mantenido, nadie me ha regalado el trabajo, nadie me ha pagado por no hacer nada. Me he movido siempre de una manera libre. Nunca he tenido precio, nunca he pedido ni mendigado miserias, nunca me he arrodillado. Me he movido por amor y por ello me han castigado. La vida me ha demostrado más de una vez que ese sentimiento de frustración es vigente solo a corto plazo. A la larga, la vida te recompensará, porque el karma existe. He llegado a la conclusión de que no se puede luchar contra los sentimientos salvo que sean dañinos para nosotros mismos. La cabeza no siempre tiene la razón y el corazón tiene razones que la cabeza desconoce Hoy, a mis cincuenta y seis años, me siento una mujer segura, ágil, libre, coherente y fuerte.
Los noventa fueron unos años muy duros para mí. Ser mujer, mediática, joven, guapa, atrevida, libre y soltera era casi una condena a cadena perpetua. Hoy, a mis cincuenta y seis años, me siento una mujer segura, ágil, libre, coherente y fuerte Los noventa fueron unos años muy duros para mí. Ser mujer, mediática, joven, guapa, atrevida, libre y soltera era casi una condena a cadena perpetua. Toda España hablaba de mí. Todos opinaban. Todo el mundo comentaba, decía, hablaba, me insultaba con una gratuidad que asustaba. La prensa hizo de mí un personaje al que se le podía disparar a discreción. Y le venía muy bien. Hasta yo misma me creí al personaje inventado. Era una sociedad profundamente machista… Tuve que aprender a generar un potente mecanismo de autodefensa para olvidar y poder vivir sin rencor. No se contó la historia tal como fue, se creaba de nuevo una verdad de una mentira. Nadie vio a la hija, a la hermana, a la madre, a la amiga. Nadie vio a Mar, nadie la escuchó.
Mar Flores (Madrid, 1969) nació en el seno de una familia de clase media en la España de finales de los sesenta. Su excepcional altura y belleza pronto la hicieron destacar y, de forma casi casual, ganó un concurso de la revista ELLE, cuyo premio era un viaje a París. Allí arrancó su carrera como modelo y empezó a compartir trabajos con modelos internacionales de la talla de Cindy Crawford, Elle Macpherson, Linda Evangelista o Helena Christensen. Ha pisado las pasarelas más prestigiosas del mundo —Milán, Roma, París, Nueva York, Tokio…—, y desfilado para diseñadores de la talla de Versace, Dior, Chanel, Valentino o Saint Laurent. Fotografiada por los mejores del momento, como Mario Testino, Peter Lindbergh y Javier Vallhonrat, ha recibido multitud de premios. De vuelta a Madrid, trabajó como presentadora y actriz en películas y series de éxito. Tras unos años apartada del foco mediático y dedicada a su familia, regresó reinventada y adaptada a los nuevos tiempos como una de las influencers más mediáticas y seguidas entre las mujeres de más de cincuenta años. Madre de cinco hijos y abuela de un nieto, Mar pone en orden su propia historia, contada por fin por ella misma.
