Con 34 años de trayectoria en nuestra ciudad, 81 voluntarios y seis centros “tiene un gran impacto gracias al apoyo directo a 71 familias y 98 niños y niñas y adolescentes. Vuestro compromiso, dedicación y capacidad de acompañar y de transformar realidades os hacen merecedores de este reconocimiento”, ha indicado la concejala delegada de Políticas sociales, María Velasco, durante el acto de entrega del galardón.
El Alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, ha presidido esta mañana, en el salón de plenos, el acto de entrega del Premio al Proyecto de voluntariado social de Oviedo 2025, que ha recaído en el Proyecto Alba de Cáritas Diocesana.
La ceremonia, a la que han asistido concejales de todos los grupos municipales, ha comenzado con la intervención de la edil delegada de Políticas sociales, María Velasco en “un día en el que queremos reconocer y poner en valor la extraordinaria labor social que desarrollan cientos y miles de personas en nuestro municipio; Una labor que se canaliza, en gran medida, a través de una figura esencial en nuestra sociedad que es el voluntariado. Porque una de las expresiones más auténticas de solidaridad es, sin duda, la implicación personal y desinteresada de quienes dedican su tiempo, su energía y su compromiso a mejorar la vida de los demás. Desde el año 2014, el Ayuntamiento de Oviedo reconoce esta gran labor humana a través del premio al Proyecto de voluntariado social de Oviedo”.
La convocatoria de este galardón, ha especificado la edil, “se realizó el pasado 19 de noviembre y a ella se presentaron cinco candidaturas. El jurado se reunió el 3 de diciembre para su valoración”. Carmen Curto, la secretaria del mismo ha sido la encargada de leer el acta y especificar los miembros del jurado: la concejala delegada de Políticas Sociales, que actúa como presidenta, María Velasco Muñiz; el concejal del área de Participación Ciudadana; Mario Arias Navia; una representante del Principado de Asturias, María Teresa Castrillo Marcos, coordinadora del equipo territorial del área IV; una técnica municipal del área social, designada por la presidenta, María Camino Suárez García y trabajadora social de Servicios Sociales. Disculpa su ausencia, pero remite su valoración al resto del equipo, una representante de la entidad premiada en la anterior convocatoria, Lucía del Valle, de la Asociación Asperger Asturias”.
Tal como indican las bases, ha subrayado Curto, “este premio supone un reconocimiento tanto a las entidades en las que se desarrolla la acción voluntaria como a la indispensable y excepcional labor desarrollada por las personas voluntarias pertenecientes a esta entidad sin ánimo de lucro. En los ámbitos de la exclusión social, la cooperación al desarrollo, el medioambiente, la protección civil, el ámbito socio sanitario y los derechos humanos”. En esta edición, “se han valorado cinco proyectos, el de la Asociación Ictus de Asturias y otras lesiones cerebrales adquiridas con su proyecto de humanización, apoyo y comunidad en Oviedo a través del voluntariado; el de la Asociación de padres de niños con Cáncer del Principado de Asturias Galbán con su proyecto de promoción del voluntariado; el de la Asociación Internacional del Teléfono de la Esperanza, con su programa general; el de la Asociación Española contra el Cáncer con su programa general y el de Cáritas Diocesana de Oviedo, con el proyecto Alba. Una vez analizadas las solicitudes, se descarta a la Asociación Teléfono de la Esperanza por no cumplir todos los requisitos especificados en las bases, ya que obtuvo el galardón dentro de las últimas cinco ediciones. Respecto al resto de proyectos, se realizan las siguientes deliberaciones” y el jurado “se decanta por el Proyecto Alba de Cáritas Diocesana de Oviedo, un programa muy completo e integral, que mantiene una coordinación profunda e histórica con los servicios sociales y que destaca la organización, el compromiso, la constancia, la especialización y el plan formativo del voluntariado. También se valora positivamente la antigüedad del proyecto, su alcance y las diferentes vertientes que trabaja, como menores, familia u ocio y tiempo libre”.
El Proyecto Alba, ha detallado la edil Velasco, “cuenta con 34 años de trayectoria en nuestra ciudad y, en la actualidad, con 81 personas voluntarias con un alto nivel de compromiso y de responsabilidad, que hace posible mantener abiertos seis centros dos días a la semana, además de ofrecer actividades de ocio saludable, participación comunitaria y actividades al aire libre, fuera del horario lectivo. Asimismo, es importante el gran impacto social de su labor, con la intervención y el apoyo directo a 71 familias y 98 niños y niñas y adolescentes. Vuestro compromiso, vuestra dedicación y vuestra capacidad de acompañar y de transformar realidades, os hacen merecedores de este reconocimiento”.
Tras la entrega del galardón por parte del Alcalde a Concepción Prado, representante del proyecto y Elsa Suárez, Directora de Cáritas, esta última ha asegurado que “es un orgullo para mí como directora y voluntaria este reconocimiento que, en forma de premio al voluntariado, se nos hace desde este Ayuntamiento. Agradezco de corazón, en nombre de todos y en el mío propio que se haya premiado esta labor nuestra de servicio como voluntarios. Actualmente, en Asturias, la cifra de voluntarios y voluntarias supera las 1.500 personas. En Oviedo desempeñamos nuestro servicio en torno a unas 500 personas, y de estas 500 hoy reciben el premio los 81 voluntarios que constituyen o conforman el Proyecto Alba, que se encuentran aquí representados por los responsables de los seis centros que conforman el proyecto aquí en Oviedo”.
Además de agradecerles “a ellos y a ellas su labor generosa y constante, siguiendo las líneas de nuestro programa de menores y familia”, Elsa Suárez ha destacado “la labor de atención a los menores y adolescentes en el intento de que la pobreza no se transmita de generación en generación, que el haber nacido o haber llegado a un entorno desfavorable no sea el motivo para que un niño pueda disfrutar de una infancia digna en compañía de su familia y amigos, compañeros de colegio, como cualquier niño en otra situación más favorecida”.
La responsable delegada del área de Políticas sociales ha cerrado el acto. “Un latido constante, muchas veces silencioso pero imprescindible, porque sin él todo lo demás se detendría. El voluntariado es un latido que nos mantiene vivos los sueños de muchas personas, que da fuerza a las causas justas y que impulsa el cambio allí donde más se necesita. El voluntariado no siempre se ve, no siempre hace ruido, no siempre ocupa titulares, pero está ahí, sosteniendo, acompañando, escuchando y cuidando, que es lo importante, llegando donde no llegan ni las palabras ni las administraciones. Cada gesto, cada tarde compartida, cada mano tendida y cada mirada atenta construyen algo mucho más grande de lo que parece, una comunidad mucho más humana, más justa y más viva”.
