Pinceladas de Asturias

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Cuando la ciencia también se narra: arte y humanidades como parte de la vocación científica

Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, la escritora asturiana Aroha Morales reivindica una educación que no separe el pensamiento científico del humanístico.

La escritora lanza una reflexión sobre la necesidad de romper la división tradicional entre ciencias, humanidades y artes, defendiendo una mirada integradora que una las disciplinas como una sola forma de entender el mundo en el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Durante años, el sistema educativo ha presentado la ciencia y las humanidades como caminos opuestos. Elegir entre sensibilidad y método, creatividad o rigor, letras o números. Sin embargo, cada vez son más las voces que reclaman una educación que no obligue a elegir entre ramas que, en realidad, se necesitan mutuamente.

En el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, Morales —escritora y filóloga— reivindica la importancia de fomentar referentes femeninos en el ámbito científico sin desligarlos de la dimensión artística, cultural y humana que también forma parte de cualquier vocación.

“La creatividad, la curiosidad, la imaginación y la empatía son herramientas que tradicionalmente se han asociado a las humanidades y el arte, pero resultan imprescindibles en el ámbito científico”, afirma Aroha Morales, filóloga y autora de Los finales también se escriben.

Esta reflexión aparece de manera narrativa en uno de los relatos que recoge su libro, donde aborda cómo la división entre disciplinas no solo limita las oportunidades de muchas niñas, sino que empobrece nuestra manera de entender y estar en el mundo. El relato ”El sueño escondido” plantea que separar lo científico de lo humano no es una cuestión académica, sino una forma de reducir la complejidad de lo que somos.

En un contexto en el que sigue siendo necesario visibilizar a las mujeres en los ámbitos STEM, la autora subraya que el verdadero reto no es solo aumentar la presencia femenina en la ciencia, sino también transformar el relato que construimos alrededor del conocimiento. “Ya que las humanidades no son la alternativa menor a la ciencia, sino su otra mitad”, afirma.

“Necesitamos más niñas que sepan que pueden ser científicas sin renunciar a su sensibilidad, a la escritura, al arte o a la duda. Porque no hay ciencia sin creatividad, y no hay creatividad sin personas con historia, lenguaje y cultura”.

Desde la literatura, la autora propone así una mirada complementaria al discurso institucional del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: una llamada a derribar fronteras entre disciplinas para construir una educación más inclusiva, más justa y más humana.

Sobre la autora

Aroha Morales es escritora y filóloga especializada en comunicación. Su trabajo se centra en la identidad, la memoria, los vínculos y la forma en que la educación y la cultura influyen en la construcción personal y colectiva. Es autora del libro Los finales también se escriben, una obra narrativa que explora los procesos vitales y creativos desde una mirada sensible y crítica, conectando literatura, educación y pensamiento contemporáneo.