La cría de oso cantábrico reintroducida en noviembre del año pasado en el Parque Nacional de los Picos de Europa se está aclimatando a su entorno con absoluta normalidad, tras pasar seis meses en su refugio invernal. La osezna proviene de la población occidental de la cordillera Cantábrica, donde fue rescatada cuando tenía pocas semanas de vida.